viernes, 26 de marzo de 2021

Ozzy Osbourne – El milagroso sobreviviente


 



Ozzy Osbourne – El milagroso sobreviviente 
Por Benjamin Salcedo 

Ozzy el príncipe de las tinieblas, aquel que atravesó las peores etapas de su vida disoluta y acelerada, de grandes escándalos que a pesar de todo sobresalió y ha sido muy exitoso, se enfrenta a un nuevo enemigo letal, la edad.
 
Y no es porque John Michael Osbourne sea muy grande ya que tiene 72 años de edad, aunque parece de 92, consecuencia de una vida que dista mucho de haber sido apacible, desde sus inicios en condiciones sumamente precarias y poco después como el legendario vocalista de Black Sabbath en los ya lejanos años 70, forzó la máquina –que a sus veintes pareciera inmune-- con una vasta colección de adicciones y excesos, los daños quedaron y es ahora que se manifiestan lamentablemente. 

Su carrera ha sido brillante, no solo fue parte del grupo más importante de heavy metal de la historia, haciendo 8 discos de estudio y heredado al mundo uno de los géneros más gustados y seguidos que se tenga memoria. Cuando decidió que era el momento de hacer las cosas en solitario, logró convertirse en un fenómeno por momentos tan grande o aún mayor que el grupo que había dejado. Sus primeros discos solista son también fundamentales para el género y fue un semillero de talentos con guitarristas brillantes y todo tipo de ejecutantes de bajo, batería y teclados que han sido parte de la elite del rock durante casi cuatro décadas. 

Los escándalos en su vida son muy conocidos, desde aquella vez cuando mordió a una paloma en un acto público, hasta la anécdota del murciélago que le mordió la cara cuando intentaba hacerle lo mismo que a la paloma, o cuando fue arrestado por actos indecentes en un monumento histórico, también en una ocasión intentó ahorcar a su esposa y casi se divorcia por segunda ocasión, ha sido acusado de satánico y de que sus canciones incitaron al suicidio y muchos otros momentos oscuros en su recorrido, afortunadamente para él no empañaron su trabajo y herencia musical.

Con el nuevo siglo, lo vimos como parte de un reality show The Osbournes y muchos se decepcionaron al ver a su ídolo como cualquier ser terrenal, haciendo cosas que pensamos que un hombre con una fortuna de más de 200 millones de dólares no tendría que hacer. También conocimos a su familia; Sharon su segunda esposa y pieza fundamental para que Ozzy haya llegado tan alto, sin duda ella logró aterrizarlo y ejerciendo un matriarcado que dominaba casa y trabajo también fue la manager durante gran parte de su carrera. 
También conocimos a sus hijos con Sharon: Aimee, Kelly -quien por un tiempo quiso ser la Miley Cirus del rock - y Jack, así como una colección de perros y otras banalidades. 

Black Sabbath - Foro Sol  CDMX  2013

La visión de Sharon y su hijo Jack los llevó a crear su propio festival siendo pioneros en el rubro, el Ozzfest se volvió un importante festival itinerante que dio espacios a muchos grupos del rock durante casi 20 años, cerca de 5 millones de personas asistieron y generó grandes ganancias además de tener como cabeza de cartel al propio Ozzy Osbourne y su banda. 

Ozzy ha vendido más de 100 millones de discos a lo largo de su carrera, tanto con Black Sabbath como en solitario, con Sabbath tuvo un destacado regreso en 2012 grabaron nuevo material y realizaron una gira mundial de despedida muy celebrada por sus seguidores la cual también quedó registrada para la posteridad en álbumes y videos como Live… Gathered in Their Masses y The End.   

Su salud ha sido un problema desde hace tiempo, experimentó temblores que él adjudicaba a su abuso de drogas durante muchos años, esto se recrudeció en 2005 y a principios del año pasado fue diagnosticado con el mal de Parkinson. Ozzy dice que se debió a una cirugía a la que fue sometido por una caída que le lesionó gravemente el cuello y eso también le provoca problemas en sus extremidades. Sin embargo, el Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa que afecta su sistema nervioso y le causa trastornos móviles es lo que más preocupa para alguien acostumbrados a las giras, los escenarios y moverse al ritmo de la música toda su vida. 


Hace unas semanas se estrenó el documental Las 9 vidas de Ozzy Osbourne, por A&E en el cual hace un retrato de la vida de la estrella, bajo la producción de su propio hijo Jack. Recorre nueve etapas de su vida divididas así: Pobreza y prisión; El nacimiento del Heavy Metal; Drogas, muerte y divorcio; Diario de un loco; Matrimonio y caos; El pecado definitivo; No más giras; Papa sabe todo y Retiro.
Solo los gatos tienen 9 vidas según la leyenda, Ozzy ya las vivió. Su canción "Ordinary Man" de su último disco homónimo pareciera una especie de epitafio, de despedida, aunque él insista en lo contrario. Esperamos tenerlo mucho tiempo más entre nosotros, aunque haya vivido una vida vertiginosa, como la velocidad de la mayoría de sus canciones. 





jueves, 11 de marzo de 2021

David Gilmour - El corazón de Pink Floyd

 


David Gilmour, el corazón de Pink Floyd 
Por Benjamin Salcedo 

Si bien a Roger Waters se le acredita la autoría de las obras más conocidas de Pink Floyd, es en su guitarrista David Gilmour, donde radica el motor que dio vida a tantas maravillas durante muchos años. 

Remontémonos a Londres a finales de los años 60s, la efervescencia de la música pop y la psicodélia había inundado la ciudad, reunidos alrededor de Syd Barrett, líder original del grupo, el exceso de LSD y una débil condición mental terminaron por desestabilizarlo y tuvieron que llamar a su amigo David Gilmour para que lo ayudara en conciertos con guitarra y voces por no ser capaz de ejecutarlos por sí mismo. Esto agravó y Waters decidió con el resto de la banda echarlo del grupo, tomando las riendas de la agrupación. 

En Ummagumma dieron rienda suelta a su imaginación con una canción de cada uno en estudio, lo más rescatable es la 3ª parte de “The Narrow Way” de David en donde el multinstrumentalista demuestra que toca bajo, teclados, batería, armónica y saxofón. El cambio radical del grupo sucedió en Meddle del 71, Gilmour se involucró más en el entramado y creación de las obras, principalmente en los temas “One of These Days” y “Echoes”, esta última una de las mejores canciones de toda su discografía.

Llegaron las obras cumbre, primero Dark Side of the Moon donde las canciones son firmadas por todos al igual que sucedió después en Wish You Were Here con la canción clave, la oda a Syd, su amigo caído en desgracia con la canción “Shine On You Crazy Diamond. La música de Pink Floyd es tan compleja y elaborada que es imposible que alguien llegue con la idea total de cada obra, alguien tiene la inspiración primaria y la evolución del tema es un trabajo conjunto, se estructura hasta lograr las obras maestras que conocemos. Cuando se menciona que la obra es de Waters, por ser su idea, es imposible imaginarla como la conocemos sin los elementos creados por el resto de la banda, en especial por Gilmour. 

Después el disco Animals con el dominio lírico de Waters sembró las semillas para la ruptura que eventualmente se produciría, aunque en aquella época su liderazgo fue bien recibido, como admitió Gilmour a Rolling Stone en 2011. “Creo que fue una sensación de alivio que él tuviera esa disposición. Aunque Waters era el letrista, no significaba que estaba a cargo de toda la dirección musical. Siempre hubo un poco de tensión por ese aspecto”.

Mientras David se convertía en el vocalista principal y creaba maravillas con sus cuerdas ya pensaba en opciones y graba su primer disco homónimo, su inconfundible sonido, lo puedes escuchar en cualquier otro lugar e identificarlo plenamente. Waters evolucionaba, fusionaba ritmos y narraba historias personales, espectaculares, hizo una obra conceptual, su obra cumbre The Wall inspirada en su infancia y las pérdidas de la post guerra. Aunque la esencia musical de Gilmour seguía presente con sus melodías fascinantes, Roger pretendió apoderarse por completo del grupo, nuevamente sus ideas de la guerra, con un disco monótono y repetitivo The Final Cut, decide correr a Rick Wright del grupo contra la voluntad de los demás, eso desencadenó en fricciones y a la postre, su eventual salida para seguir una carrera solista. 


En ese lapso grabó su segundo trabajo en solitario About a Face, mientras se especulaba que 1985 era el fin del grupo, Gilmour tomó el liderazgo, se volvió la voz y siguieron adelante con obras fascinantes. Pese a las disputas legales de Roger vs los demás, continuaron como Pink Floyd sin él. Su esencia se escucha en A Momentary Lapse of Reason, suena absolutamente a él, era innegable quién conducía el destino del grupo y el disco es muy superior y diferente al anterior, una nueva era de la banda había comenzado. 

Después llegó The Division Bell otra obra espectacular, también con el sonido del guitarrista marcado, con algunas canciones maravillosas como “High Hopes”, una verdadera belleza.


Pink Floyd - High Hopes 

El grupo se transformó en un trio que era acompañado en concierto por tres coristas, un bajista, otro tecladista, percusionista, saxofonista y otra guitarra, con el más fascinante escenario y pantallas de su época. En 2003 es nombrado Sir David Gilmour, comendador de la Orden del Imperio Británico, la revista Rolling Stone lo nombró el #14 de los 100 mejores guitarristas de la historia y su solo en “Confortably Numb” fue votado como el mejor de la historia, tiene fraseos muy característicos y un sonido singular que lo distinguen del resto de los guitarristas. No es el más veloz, por el contrario, gusta del uso de la palanca del trémolo de su guitarra para darle más colorido a su punteo de cuerdas. 

On an Island es su tercer trabajo solista, llegó al #1 en su natal Inglaterra y el Top 10 estadounidense. Hizo giras y se lanzaron en disco en vivo. En 2015 lanza otro álbum llamado Rattle That Lock, con cuya gira vuelve al escenario del anfiteatro romano de Pompeya a grabar en vivo –como lo hiciera con Pink Floyd en 1972—y edita otro disco en vivo. 

David ha tocado con cuanto músico puedan imaginar de la más alta calidad: Syd Barrett, The Wings, Paul McCartney, Kate Bush, Supertramp, Duran Duran (Arcadia), Bryan Ferry, Pete Townsend, Grace Jones, The Dream Academy, Peter Cetera, Elton John, Alan Parsons, The Orb y muchos más. 

Nunca ha dejado de estar envuelto activamente en eventos benéficos para organizaciones que van desde asociaciones de salud mental, Greenpeace, Amnistía internacional, Teenage Cancer Trust y PETA. La BBC le dedicó un documental Wider Horizons anunciado como “un retrato íntimo de uno de los mejores guitarristas y cantantes de todos los tiempos” y el corazón de uno de los grupos más grandes de la historia.




miércoles, 3 de marzo de 2021

Alice Cooper - Bienvenidos a su ciudad y herencia musical



Alice Cooper

Bienvenidos a su ciudad y herencia musical

Por Benjamin Salcedo 

El amor por su natal Detroit es el pretexto para un nuevo trabajo, este pionero del rock y del espectáculo continúa creando música ininterrumpidamente y acrecentando su historia.

Para celebrar su cumpleaños el pasado 4 de febrero Vincent Furnier, mejor conocido como Alice Cooper decidió sacar el sencillo “Social Debris” de su nuevo trabajo Detroit Stories, el tema es puro rock & roll, con su inconfundible estilo y renovados bríos, nada mal para un hombre de 73 años, acompañado de un video a manera de homenaje y reconocimiento –como todo el nuevo disco—a su ciudad natal, Detroit, sonando auténtico como lo ha hecho siempre con su banda. 
Su música es demasiado rock para ser popular o radiofónicamente amigable, demasiado accesible para ser rock pesado, difícilmente encuentra un lugar definido en los estereotipos musicales, no es comercial, pero tampoco es subterránea. Es buen rock simple y sencillamente.

Cooper ha sido fundamental en la evolución del rock a lo largo de toda su historia, desde sus inicios a finales de los 60s cuando su estilo era muy distinto, más psicodélico y melódico como de película musical, hasta que descubrió que lo suyo era el espectáculo y decidió convertirse en leyenda. Eso sucedió pronto, al tercer disco ya mostraba su sentido del humor con “I’m Eighteen” aunque él tenía 5 años más cuando salió,  hoy en día la sigue interpretando en sus conciertos. Llegó su cuarto álbum Killer y explotó el genio que estaba contenido “Under My Wheels” mostraba su lado más escenográfico y divertido, igual que “Elected”, “School’s Out” o “No More Mr. Nice Guy” de sus siguientes discos. Alice nunca ha creído en la seriedad del rock, algo fácil de entender de un hijo de un predicador que se volvió estrella de rock y parece extraído de un comic de terror.



A principio de los 70s ya se había establecido como un innovador en cuanto a su vestuario, maquillaje y espectáculo en general. Kiss no habría existido sin él, convirtió su show en un montaje fascinante, titulado en su momento Welcome to My Nightmare y volviendo ese maquillaje de ojos “escurridos” como una marca patentada plenamente identificable. 
El espectáculo tenía monstruos, enanos, ahorcados, decapitaciones, arañas gigantes, boas reales, pero sobre todo un gran grupo que lo acompañaba en su aventura.

Es fascinante escuchar a un artista de su edad en plenitud de facultades vocales, ya que su estilo no es melódico en lo más mínimo, como buen “gritante” aún tiene toda la potencia característica de antaño. 
Delgado como siempre y con una cabellera envidiable, parece que los años no lo tratan tan mal como a la mayoría. 

En persona es algo similar, un tipo con una personalidad impactante, como si hablaras con Freddie Krugger en la sala de tu casa sin que quiera hacerte daño. Con un bagaje impresionante y miles de anécdotas que compartir. 
A nuestro país solamente ha venido a eventos privados y hace un par de años al festival Domination, como acto estelar.  Totalmente centrado, lejos de aquellos años de abusos, maduro y con la convicción de seguir en este negocio lo más que se pueda.


Hace unos meses dio a conocer una especie de adelanto Breadcrumps un Ep con seis canciones de las cuales cuatro ven de nuevo la luz con su el reciente lanzamiento. 
Detroit Stories es un recorrido por los artistas de rock que le han dado nombre a esa ciudad, colabora con Wayne Kramer de la legendaria MC5, hace un cover a “East Side Story” de Bob Seger, una versión muy divertida de “Our Love Will Change The World” de Outrageous Cherry, una banda poco conocida y cuya canción convierte en un pop comercial digno de una boy band. También Lou Reed y su Velvet Underground reciben su tratamiento con la clásica “Rock ‘n’ Roll” versión más poderosa, para lo cual recluta al extraordinario guitarrista Joe Bonamassa, hasta se da el lujo de tocar R&B en “$1000High Heel Shoes” con la participación de los coros de Sister Sledge.
El resto del disco tiene varios temas atractivos, llenas de la ironía que le caracteriza como de riffs y rock a su estilo. 

Por supuesto que Detroit Stories no es el mejor disco de su extensa discografía, sin embargo, es un trabajo digno, oportuno, plagado de emotivas tonadas, realizado con su productor de cabecera Bob Ezrin.  
Sonidos vintage que suenan actuales, principalmente por la enorme carga de honestidad que Cooper inyecta a su música, desde hace más de medio siglo.  


Aquí un video de la mencionada “Our Love Will Change The World”






jueves, 18 de febrero de 2021

KISS - Casi medio siglo de pintar su legado

KISS 
Casi medio siglo de pintar su legado
Por Benjamin Salcedo

La historia comenzó en la ciudad de Nueva York hace 49 años por cuatro individuos que salieron a tocar rock con maquillaje, como antecedente tuvieron al estrafalario y genial Alice Cooper, pionero en llevar a un escenario toda la escenografía y fantasía de una noche de terror. 
Sus inicios fueron como los de cualquier otra banda, complicados por un tiempo, la mancuerna formada por Paul Eisen mejor conocido como Paul Stanley y Gene Klein más comúnmente llamado Gene Simmons harían un pacto de sangre que perdura hasta nuestros días. 
Al principio, usaban ropa común porque el maquillaje fue su firma e identidad durante mucho tiempo, hubo una evolución paulatina y con el tiempo llegaría el glamour y las dulces mieles del éxito.
Un tema suyo prendió en la radio estadounidense “Rock And Roll All Nite”, que salió en dos discos seguidos, uno en estudio Dressed To Kill e inmediatamente después en el espectacular Kiss Alive

Era un niño de 13 años, cuando en un viaje a Houston con mis padres –que gustaban de viajar en auto— tuve la fortuna de escuchar en la radio mucha música que me cambió la vida. Ya había comenzado mi afición por ella y mis primeros domingos fueron invertidos en álbumes de Elton John, Black Sabbath y los Rolling Stones. En ese viaje escuché a dos bandas que me marcarían profundamente, una de ellas fue Queen de la cual hablaré en otra ocasión y la otra fue Kiss. 
Se podrán imaginar a un adolescente que recién descubrió la maravilla que es la música y los discos, hambriento de conocer y escuchar todo lo posible, de pronto le ponen enfrente a estos personajes salidos prácticamente de un comic –algo que harían posteriormente—tocando rock, volando, fuegos artificiales y un espectáculo que se veía fuera de este mundo, sobre todo porque en nuestro país no veríamos conciertos de ese tipo por los próximos 16 años. 


Para avivar mi fanatismo vivían su mejor momento musical y de marketing: álbumes como Destroyer, Rock & Roll Over, Love Gun, junto con una cantidad enorme de parafernalia del grupo como comics, películas, posters, juguetes, todo lo que se puedan imaginar, mi locura por ellos llegó hasta Dynasty con su “I Was Made For Loving You”. Mucho dinero invertido para un joven en la edad de la punzada.

Obviamente crecí y con los 80s ya me interesaban muchos otros grupos como Rush, Led Zeppelin o Yes, me había enganchado en los punks como The Clash y los Ramones  y poco después en la new wave  y el post punk  y así he seguido descubriendo y disfrutando géneros y música diversa hasta el día de hoy. 

Sin embargo, la historia de Kiss siguió durante muchos años, en esa década se quitaron el maquillaje y daban más miedo que cuando lo traían puesto. Una nueva generación los adoptó como banda de hard rock en el auge de Hair metal y sus temas también tuvieron bastante éxito durante varios años más. 
En el grupo desfilaron muchos guitarristas y bateristas, pero siempre se ha mantenido la dupla de Stanley y Simmons, hoy en día son archimillonarios, viven felizmente con sus familias y pueden darse el lujo de hacer lo que quieran. 

Sin duda Paul Stanley es el más agradable, simpático y amable a diferencia del insufrible Gene, con ambos tuve la oportunidad de coincidir en un par de ocasiones. Paul sin duda me recordó la importancia que tuvieron en mis años mozos y me quedé con la mejor impresión de él. 


Recientemente dio rienda suelta a su afición por el soul y con un proyecto llamado Paul Stanley’s Soul Station está por lanzar su disco Now And Then, en donde junto a otros quince músicos rinde tributo a los grandes artistas y canciones del Soul y el R&B. 
Además de su amor por el sonido Motown y el sonido de Filadelfia se da espacio para incluir canciones nuevas de su autoría. 

Aquí les dejo una muestra de lo que está haciendo mi Kiss favorito ahora y si gustan denme su opinión. 









sábado, 6 de febrero de 2021

The Weeknd - El fin de semana en el que terminó de conquistar el mundo



 The Weeknd 

El fin de semana en el que terminó de conquistar el mundo

Por Benjamin Salcedo V

Es un brillante artista canadiense, que hoy en día goza de la simpatía de millones, “Blinding Lights” lo puso en el oído del mundo entero al ser la canción del año pasado que será recordado por toda la eternidad y también logró consolidar una trayectoria que ya contaba con varios álbumes y crecía en calidad con cada nueva obra. No solamente hizo la canción del 2020, se volvió la superestrella vista por 100 millones en todo el planeta y sacó un disco de grandes éxitos en un fin de semana.

Actualmente vive en Los Angeles California, en una bella mansión, vecino de Britney Spears, las Kardashian y de Drake, lejos del frío de su natal Toronto, el último lustro esa a sido su sede para generar discos espectaculares como el multi venerado After Hours

La música de Weekend dista mucho de encasillarse en un género, no es la típica estrella de hits radiales para bailar, su catálogo oscila entre el pop, la melancolía del soul/blues, la pertinencia de un hip hop enmarcado con música electrónica. Su timbre vocal en ocasiones remite a Michael Jackson o el tipo de fraseo de Bruno Mars y cuando se pone profundo puede ser muy dulce o tan depresivo como a muchos les gusta, pero también con un poco de cajas de ritmo y Auto-tune sonar a electo pop como sus amigos de Daft Punk o tecno pop de los 80s.

Este disco fue apoyado por un concepto totalmente visual, que frente al impedimento de llevarlo a un escenario se enfocó en crear toda una historia en videos que parece dirigida por Martin Scorsese o David Lynch. Algo que Abel Tesfaye (su verdadero nombre) siempre había querido hacer con sus discos anteriores, pero carecía de presupuesto, según lo expresó. Eso obviamente ya no es un problema, logró visualizar una obra prácticamente perfecta y el resultado es que sus canciones y videos están entre los 10 más vistos a nivel mundial en las estadísticas de 2020 en cualquier plataforma importante. 

El éxito de su canción no se limitó a las plataformas de streaming, vendió el equivalente a un millón y medio de álbumes y se mantuvo en listas de popularidad por meses. Eso ha impulsado lógicamente al resto de su obra, donde muchos descubrieron que su calidad no era de generación espontánea, por supuesto que había otros trabajos tan destacados que hacían sentido con la magnitud de su reciente producción. Por ejemplo, Beauty Behind the Mask, contiene temas como “Can’t Feel My Face” producido del “rey Midas” sueco Max Martin, la sutil elegancia de “Earn It” del soundtrack de la película Fifty Shades of Grey o el synth pop de “In The Night”; en su anterior álbum el extraordinario Starboy encontramos el tema que da nombre al álbum y “I Feel It Coming” en ambas colabora con Daft Punk y tienen ese sonido de electrónica inconfundible, junto a otras joyas como el sonido new wave de “Flase Alarm” o el dance pop de “Secrets” con sus sampleos de Tears For Fears, el resultado es sobresaliente. No le pide nada a After Hours, salvo tal vez el presupuesto que tuvo en esta ocasión .

Inexplicablemente la Academia nacional de artes y ciencias de la grabación omitió considerar a The Weeknd para los premios Grammy de este año. ¡Algo inaudito,  ridículo y casi parece ofensivo! No hay explicación alguna para que no estuviera por lo menos nominado, sobre todo con los logros de ventas y popularidad conseguidos con After Hours. No es un disco de un solo éxito, basta con escuchar “Save Your Tears”, “Heartless” o “In Your Eyes” para saber que estamos ante un artista poderoso.

Pero sin duda la oportunidad de ser la estrella del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LV es la más grande de su carrera. Visto por por un poco más de 100 millones de telespectadores a nivel mundial, motivo por el cual invirtió cerca de 7 millones de dólares de su bolsa en el espectáculo, el cual se especuló compartiría con Daft Punk, Ariana Grande y otros artistas, pero al final se presentó en solitario tocando nueve de sus temas más exitosos .

A pesar de las opiniones encontradas sobre la presentación los dividendos se vieron rápidamente. De acuerdo a MCR (antes Nielsen) sus ventas aumentaron 385% en Estados Unidos en un día. 

Mientras que Billboard reporta que sus nueve canciones interpretadas tuvieron 30 mil descargas, 32,500 compras y 4 mil discos vendidos ese mismo día. "Blinding Lights" se descargó 4 mil veces, "Can't Feel My Face" 3,500 y "Earned It" 3 mil veces únicamente el domingo.  


Por si fuera poco, unos días antes del Super Bowl sacó un disco de lo mejor de su carrera titulado muy apropiadamente The Highlights, para mostrar que tiene una buena colección de interesantes creaciones en su repertorio.  

The Weeknd tiene el mundo en sus manos, gratamente nos encontramos con una estrella que seguramente seguirá brillando un buen rato.


Fotografía por Chucho Contreras/Rolling Stone Mx


domingo, 31 de enero de 2021

Caifanes - Así vi explotar la célula

 


Caifanes 
Así vi explotar la célula

Por Benjamin Salcedo 

Una tarde en la primavera de 1987 tenía una cita en una casa en Coyoacán, al sur de la ciudad de México, para conocer a una banda nueva que estaba llamando la atención en el limitado circuito musical del entonces DF.
Una era previa a los grandes conciertos, donde se tocaba en lugares como Rockotitlán, Tutti Frutti, Bar 9, LUCC (la última carcajada de la cumbancha) y cualquier otro espacio en el que pudieran juntarse una cantidad suficiente de jóvenes ávidos de escuchar a sus bandas favoritas como teatros, gimnasios, frontones o donde fuera. 

En esos años, tenía un programa de radio en Rock 101 llamado Frecuencias Alteradas y escribía para cualquier medio que me lo permitiera: revistas, fanzines o periódicos, eran tiempos interesantes, en donde se sentía que algo grande estaba por suceder. 

Al llegar encontré a cuatro individuos con llamativos peinados, muy ad hoc a la época, además de ser bastante altos, la cabellera les añadía otros centímetros, una indumentaria preferentemente negra, estilo característico del post punk y algo de delineador, sin duda imponían. 
Después de que su entonces representante hiciera la presentación se fueron mostrando las personalidades de cada uno de ellos. Sabo Romo el bajista, era el más amable y platicador, se le veían las tablas, recuerdo haberlo visto tocando con Guillermo Briseño y el Séptimo Aire y después me enteré de su amplio recorrido musical. Alfonso André el baterista, era muy callado, pero cuando hablaba era puntual y concreto. Diego andaba en su rollo, él venía de estilos musicales diferentes al rock y hacía mención a muchos grupos que en mi vida había escuchado. Finalmente, Saúl, de mirada penetrante, se evidenciaba el liderazgo que ejercía, a él lo había visto anteriormente con Alfonso cuando eran las Insólitas Imágenes de Aurora, un perfecto antecedente de lo que sería este grupo. 

Pasó el tiempo y la amistad con Saúl se volvió más cercana, cuando el desarrollo del grupo estaba todavía en gestación pasé varias tardes con él escuchando música, entre esos discos estaban Bauhaus, Love & Rockets, Siouxsie & The Banshees, un grupo extraño llamado The Glove con su disco Blue Sunshine y por supuesto de The Cure. En esa época apoyé a la banda a su difusión principalmente por afecto y porque me gustaba lo que hacían.
En casa de Saúl, frente al parque Hundido, tenía una grabadora de doble casete que grababa a doble velocidad, hacíamos copias de su demo de cuatro canciones que incluía “Mátenme porque me muero”, “Nada”, “Será por eso” y “Amanece”, le añadíamos una biografía del grupo y los guardaba en sobres que entregaba a los pocos medios, revistas y periódicos de esos años a los que les interesaba el rock mexicano. 

Estuve en muchos conciertos de esos primeros años, era mi actividad principal de los fines de semana además de visitar algunos de los lugares mencionados. Ese mismo demo llegó a ser incluido en la programación de Espacio 59, estación que sustituyó a la Pantera 590 AM y que en septiembre de 1987 se convirtió totalmente al rock en español y en la cual realicé turnos de 4 horas diarias de locución. 
Al grupo lo firmó por un periodo muy breve CBS (sello de Sony Music) pero la falta de visión les hizo perderse del grupo más grande del momento, de esa ocasión surgió la famosa y estúpida frase dicha por un ejecutivo de la disquera, “Nuestro negocio es vender discos, no ataúdes”.

Vivimos la llegada de la movida española y la invasión argentina, un momento brillante para nosotros los fanáticos, melómanos que gustábamos del rock y que necesitábamos que fuera parte de nuestras vidas. Para los Caifanes era una oportunidad extraordinaria presentarse con bandas de renombre y experiencia que tocaban por primera vez en México, un escaparate único para destacar. 
Las bandas extranjeras comenzaron a presentarse en discotecas, plazas de toros, universidades, incluso en el sótano de un elefante blanco, un enorme edificio en obra negra llamado entonces Hotel de México (hoy WTC), ahí se realizaron los primeros masivos de rock en tu idioma y grupos como: Radio Futura, Soda Stereo y varios más hicieron brincar a la multitud que hacía temblar el piso al grado que pensábamos que no resistiría y terminaríamos en el centro de la tierra, un ingrediente más de adrenalina para la catarsis del concierto.


Una noche tocó Miguel Mateos, toda una celebridad en Argentina y que traía su disco Solos en América con grandes éxitos como: “Cuando seas grande” y “Es tan fácil romper un corazón”, los grupos abridores fueron los Caifanes y Neón. El manager de Mateos, Oscar López, terminó siendo el controvertido impulsor del rock nacional los vio y firmó, pocos meses después “Mátenme porque me muero” era lanzado por BMG como primer sencillo de su disco debut homónimo. 
Tengo el gusto de aparecer en los agradecimientos de los dos primeros álbumes de Caifanes, algo que les aprecio, así como la amistad que he conservado con ellos a lo largo de todos estos años. 

Ahí comenzó una parte vital de la historia de nuestro rock nacional, tres años antes de que los conciertos se profesionalizaran con la aparición de OCESA en 1991, el grupo ya estaba para cosas grandes, su carrera despegaba y la internacionalización no tardaría en llegar. 
El resto es historia. 


miércoles, 27 de enero de 2021

Rush - La muerte de las estrellas




 

Rush - La muerte de las estrellas

Cómo la pérdida del corazón de Rush terminó con una increíble historia musical.

Por Benjamin Salcedo

El año 2020 siempre será recordado por convertirse en una bizarra historia de ciencia ficción que nos ha mantenido en nuestras casas a la gran mayoría, preguntándonos qué nos deparará el futuro y tratando de entender el mundo antes y después de él. 

Pero poco antes, en enero del año pasado, una noticia terrible nos golpeó en la cara, quizás el mejor baterista de la historia del rock había fallecido a causa de un glioblastoma (una especie de tumor cerebral). Neil Peart, el corazón del grupo Rush había hecho sonar sus platillos por última y definitiva ocasión. 

Asimiló lo mejor de cada uno de sus ídolos musicales: Keith Moon y John Bonham en su faceta más pesada, mientras otros como Buddy Rich y Gene Krupa lo orientaron hacia sonidos más inclinados al jazz, todos pilares del instrumento cuya influencia logró moldear a este genio, que no tenía reparo en incorporar a su batería elementos de lo más bizarro e inusuales -tomando en cuenta que el estilo de rock que tocaba- como campanas tubulares, marimba, cencerros o gongs.

Con la perdida de Peart, se fue un tipo único, no solamente por su habilidad y precisión, algo que ofrecía generosamente en cada canción de sus discos, destacaba con algunos de los solos más sublimes de batería de los que se tenga memoria los cuales estaban compuestos por improvisaciones y rutinas coincidentes que cambiaban constantemente en cada gira. Y no era únicamente velocidad, tenía un sentido del ritmo fascinante y podría ejecutar casi cualquier tipo de percusión que le rodeaba, tenía una batería digna de un museo que no dejaba espacio alguno dónde extender sus extremidades sin producir un sonido preciso. Cada nuevo disco perfeccionaba su técnica y venía acompañado por la curiosidad de descubrir qué nuevo elemento de percusión había incorporado. 

Con su partida no se fue únicamente un ejecutante insustituible, algo inusual fue que Neil era el encargado de escribir las letras de las canciones de Rush. Su estilo y temática cambió con el tiempo y la madurez oscilando desde las historias futuristas, fantásticas, espaciales y de ficción hasta delicados temas sociales, otros que trataban la condición humana y algunas profundamente emocionales. Su pérdida fue un golpe directo que partió ese triángulo perfecto que formó Rush desde su segundo disco Fly By Night en 1975 hasta la última gira 42 años después. 

Pocas personas conocen la vida personal de esta estrella, que fue bastante tormentosa. Su única hija Selena falleció en un accidente automovilístico a los 19 años en una autopista de su natal Ontario en 1997. La pena fue tan grande que su esposa Jackeline sucumbió a la depresión y murió de cáncer 10 meses después. Este fuerte golpe casi lo retira de la música. 

Como terapia realizó un viaje en motocicleta de casi 90,000 kms desde su casa en Quebec Canadá, hasta Alaska y después pasando por Estados Unidos, México y algunos países de Centroamérica, como resultado de la aventura escribió el libro Ghost Rider que narra la travesía. Tres años después conoció a Carrie, quien se convertiría en su segunda esposa y junto con su catarsis en dos ruedas fueron nuevas razones para continuar con su vida y carrera musical, un lapso total de 6 años en los que Rush estuvo en pausa productivamente hablando.

Sin su corazón era prácticamente imposible que Rush siguiera viviendo, la carrera de una de las bandas más importantes, diferentes y simbólicas del rock llegó a su fin unos años antes, cuando fue diagnosticado con una enfermedad que la familia mantuvo en secreto hasta el día de su muerte y solo fue del conocimiento de un círculo muy cercano. 

La estrella que era Rush había muerto, pero no había dejado de brillar, de que los seguidores tuviéramos la esperanza de un regreso, sin Neil esa estrella se apagó definitivamente.

Recomendación: Además de la discografía o al menos una buena recopilación como Chronicles y el libro de su viajes, si les interesa conocer sobre la forma de tocar de Neil busquen un video instruccional llamado Anatomy of a Drum Solo, en donde explica la importancia del constate cambio de técnica que utilizaba, es simplemente maravilloso. 

Les dejo este video para que sepan de lo que les hablo. Disfrútenlo









Paul McCartney - III

 


Paul McCartney

McCartney III

Por Benjamin Salcedo

Comenzaré diciendo que no soy adorador, ni mucho menos un docto en datos de los Beatles, simplemente alguien que disfruta mucho su música y reconoce su enorme importancia para la cultura popular.
 Dicho esto, les comento que McCartney III  no es ni remotamente el mejor disco de Paul, una figura cuya trayectoria tiene trabajos con altos estándares y brillantes obras difíciles de igualar. 

Pero eso no quiere decir que se trata de un mal disco.

 Si bien hemos visto que Paul ha tomado dudosas decisiones recientemente, colaborando con artistas que no vienen al caso en un afán de seguir vigente para las nuevas generaciones -algo innecesario para uno de los músicos vivos más influyentes de la historia- en esta ocasión se encierra en solitario y hace un trabajo bastante digno, tocando todos los instrumentos como lo hiciera con el McCartney I de hace 50 años cuando se separaron los Beatles y McCartney II de hace 40 años cuando se disuelve su grupo Wings. 

Ahora 40 años después hace la tercera versión en plena contingencia, nuevamente el hombre-orquesta se mete al estudio a pasar la cuarentena creando música nueva.

Algo plausible para alguien que no tiene absolutamente nada que probar.

 En la transmisión de One World Together at Home via streaming durante la pandemia notamos su voz avejentada, esto es evidente en la mayor parte del disco, da un poco de tristeza y se puede pensar que no es necesario que lo hiciera, sobre todo con el gran legado que ha dejado. 

Había la esperanza, de que la magia de su estudio de grabación pudiera disimular estas carencias, pero es evidente la diferencia entre “When Winter Comes” que fue grabada en los años 90 y las actuales.

 

El disco inicia muy flojo con “Long Tailed Winter Bird” demasiado folk, pero eventualmente aparece el genio del Beatle; "Deep Down" es una de mis favoritas aunque la mayoría de las críticas no opinan lo mismo, su espíritu R&B la convierten en algo distinto y atractivo. La referencia a la vida campirana de “Winter Bird/ When Winter Comes” compuesta varios años atrás pero con una fuerza emocional adecuada a estos tiempos; “Find My Way” su sencillo de lanzamiento tiene un sonido más actual, indie pop, sin perder la esencia que ha hecho famosa durante seis décadas y también destacaría “Lavatory Lil” que suena a rock & roll de los años 50s y a los inicios de su carrera en la famosa Cavern

Mi recomendación es que lo escuchen con mucha atención y más de una vez, irán descubriéndole virtudes en cada nueva ocasión.
 No es un disco de despedida ni pesimista, aunque si es algo obscuro y lejos de pretender el éxito comercial.


A muchos no les interesará este ritual y es entendible, habiendo tanta música ¿para que perder el tiempo tratando de buscarle el encanto a un disco de alguien de 77 años?
 Pero cuando ese “alguien” ha creado parte de la mejor música de la historia, sin duda merece esa oportunidad de parte de algunos melómanos curiosos y agradecidos.




Dua Lipa - La joven princesa del pop en tiempos difíciles

 


Dua Lipa 
La joven princesa del pop en tiempos difíciles

Por Benjamin Salcedo 

Sin lugar a dudas el pop tiene una reina, que ostentará el trono mientras viva, al menos eso sucedió con Elvis, quien a pesar de estar alejado de aquellos años en los que su atractivo arrasaba permitiéndole hacer prácticamente cualquier cosa y sus seguidores lo festejaban, desde películas terribles hasta discos pobres y olvidables. Pasó sus últimos días cómodamente en un recinto en las Vegas engordando y muriendo lentamente. Y aun cuando habían surgido muchos contendientes para el trono, hasta su muerte fue el rey del Rock. Lo mismo sucedió con Michael, el rey del Pop y seguramente pasará con Madonna la reina del Pop.

En el inter han desfilado numerosas princesas del Pop, desde Britney Spears hasta quien ustedes elijan, pero hoy en día, en estos tiempos difíciles hay sin duda un póker de candidatas para ostentar dicho título: Taylor Swift, Ariana Grande, Selena Gomez y mi favorita Dua Lipa.

Desde el inicio de la contingencia comenzó a lanzar sencillos extraordinarios de su segundo disco, primero fue “Don’t Start Now”, una de las mejores canciones pop del año, de varios años, simplemente se tatúa en tu inconsciente y no te suelta, es el prototipo del hit radial del siglo XXI. Le siguió “Physical”, otro tema descomunal, extraordinario, que ha sonado insistentemente en la mayoría de las redes y canales de video. Con esos dos antecedentes el disco no podía ser más que otro éxito, pero seguirían desfilando los sencillos. Future Nostalgia, ve la luz en medio de la peor crisis de la humanidad, con todos encerrados en sus casas y con solo medios digitales atiborrados de reguetón para comunicarse, con todo y eso se han descargado billones de ocasiones sus temas.

Le siguieron los sencillos “Break My Heart” y “Hallucinate” ambos en animación por la imposibilidad de filmar en exteriores y también se convirtieron en rotundos éxitos. 
Cuando parecía que el álbum estaba agotado y ya no había más tela de dónde cortar, como as bajo la manga se sube al ring del género de moda y acompañada por los dos invitados al Super Bowl: J.Balvin y Bad Bunny presentan “One Day” y los comentarios más diversos se suscitan. Desde los puristas que veíamos con malos ojos que cayera en las redes de la moda, hasta los seguidores del género que ya acostumbrados a que todos quieran una rebanada del pastel la recibieron cordialmente. El resultado es un tema interesante, acompañado de un video en blanco y negro interpretado por la actriz española Úrsula Corberó, donde Dua lleva la batuta y lidera el tema transformándolo en algo pop mientras no aparecen las voces de sus compañeros. 

Como si el mundo se fuera a acabar, todavía no pasábamos el bocado de esta aventura cuando se anuncia un disco completo de remixes llamado Club Future Nostalgia, que salió a finales de agosto, y que consiste en 17 remixes de varias colaboraciones mezcladas en un solo set. 
El primer sencillo –quinto del álbum original—es “Levitating” donde cuenta con la compañía de dos de sus ídolos – dicho por ella en su cuenta de Twitter- Madonna y Missy Elliot, el video ya tiene 29 millones de vistas. 
Y no es únicamente el encanto de ver las maravillas que la generosa naturaleza le otorgó, capaces de incitar a una estatua de piedra, su valor al componer sus propias canciones la dota de un encanto muy especial. El disco incluye el remix de “Physical” por el genial Mark Ronson (Amy Winehouse, Bruno Mars) y con la compañía de otra de sus artistas admiradas Gwen Stefani. 

A principios de diciembre realizó un concierto en streaming llamado Studio 2054 (clara referencia a la famosa disco de NY), donde la acompañan Kylie Minogue, Angelè, Elton John en un evento de poco más de una hora. La transmisión fue vista el día de su presentación por más de 5 millones de espectadores, rompiendo un record de transmisión en línea.
 
Para cerrar el año lanza otra versión de “Levitating” pero ahora con la compañía de DaBaby, un rapero que le da un toque diferente al tema y lo relanza con otros 81 millones de vistas en YouTube.
Le siguen presentaciones en Tiny Desk (conciertos acústicos breves), los American Music Awards, Saturday Night Live y varios otros aparadores tan espectaculares como el trabajo de su equipo de management. 

La música de Dua Lipa está hecha para poner a bailar a todo el mundo, aunque sea en tik tok o historias de Facebook o Instagram, el club de baile puede ser la sala de tu casa o la recámara, lo que es seguro es que hizo uno de los mejores discos del 2020 y fue el soundtrack perfecto para amenizar con música de gran calidad este primer año de tiempos difíciles. 
   



Deep Purple - Whoosh!

 


Deep Purple - Whooosh! 

Por Benjamin Salcedo 

Después de 52 años haciendo música, el vigésimo primer disco de Deep Purple es una maravilla.

Después de Infinite del 2017, llega Whoosh! para redondear junto con Now What? de 2012 una trilogía don el célebre productor canadiense Bob Ezrin (Pink Floyd The Wall, Destroyer de Kiss, Peter Gabriel, Alice Cooper) . 
El sonido de la banda es increíblemente consistente, poderoso, sumamente atractivo, se nota que, aunque los años pasen, siguen disfrutando al máximo lo que hacen, se percibe ese goce en especial en esta ocasión con la música que compusieron en este nuevo álbum. 

El nombre del disco está tomado de una onomatopeya que presenta el sonido que emite el viento en un lugar solitario, perfecto para recordarnos estos meses que estamos viviendo y que quedarán marcados en la historia mundial. 

Son 13 temas, que muestran una sensibilidad mayor sin dejar de lado el sello característico de la leyenda que Deep Purple es, maduros como nunca e inteligentes como siempre. Ian Gillan cantando con pleno conocimiento de sus limitaciones que el tiempo impone a cualquier voz pero alcanzando los tonos exactos para su rango y potencia actual, sin aquellos gloriosos gritos de los 70s. La mancuerna clásica de Glover y Paice siguen manteniendo la base de toda la obra como lo han hecho por décadas, discreta y precisa, la profundidad que da la batería de Paice es ya una marca registrada. 
Pero en esta ocasión merece destacarse el trabajo de Steve Morse, que con riffs impresionantes, de buen gusto y melódicos más que vertiginosos, embelleciendo cada canción. Igualmente Don Airey con su pedigree de haber sido miembro de grupos como Black Sabbath, Rainbow, Judas Priest por mencionar algunos, que con sus 18 años en el grupo sigue siendo el nuevo que sustituyó a John Lord, muestra su gusto exquisito para insertar el sonido de sus sintetizadores, enriqueciendo el sonido llegando a sonar como un blues progresivo.

Hay temas maravillosos, como los pasajes atmosféricos sutiles y envolventes de "The Power Of The Moon" con un halo misterioso creado por el piano y los coros; mientras que "Drop The Weapon" un hard rock que nos muestra un juego interesante entre la guitarra de Steve Morse y los teclados de Don Airey creando texturas exóticas con frescas y virtuosas ejecuciones con una dosis de crítica social. Si lo que buscas son canciones como las de antaño, tal vez "The Long Way Around" cubra tus expectativas, de nuevo con un solo de Airey brillante y diferente presentan una historia sobre el camino de la banda en más de medio siglo de existencia o la más rocanrolera "What The What"
Personalmente mi favorita es las que cierra el álbum "Dancing In My Sleep" con una sutil vibra funky en la guitarra y medio oriental en los teclados concluye una obra sobresaliente. 

Algunos aferrados seguirán diciendo que no tiene nada que ver con las obras maestras de antaño, sin embargo, sería ingenuo por no decir estúpido no disfrutar y apreciar lo genial que ha evolucionado la banda, como ninguna otra de su época y estilo. Somos afortunados de aun tenerlos haciendo discos de este nivel de calidad después de más de cinco décadas de actividad. 

Deep Purple es una banda con una base fiel de seguidores y no se irá dejando únicamente recuerdos de grandes éxitos y obras del siglo pasado, este nuevo disco, Whooosh! es un trabajo casi perfecto que deja abierta la expectativa y posibilidad de seguir esperando grandes proyectos en el futuro.








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