Bob Dylan - Un completo desconocido
El complicado inicio de la carrera de uno de los más grandes escritores de la música moderna.
por Benjamin Salcedo
El gusto por la música de Bob Dylan no es de fácil digestión, de hecho hay que entender todo el contexto en el que se desarrolla su obra para poder comprender y apreciar su importancia.
Cuando Dylan inicia su carrera es a inicios de los sesentas, una época conflictiva y de adaptación tanto en lo político, como en lo social, principalmente en esto último.
Musicalmente había una gran confusión y hasta enfrentamiento entre las diferentes corrientes que coexistían en esos días, por un lado los géneros tradicionales como el folk y el country y por otro el naciente rock & roll que pocos años antes había irrumpido gracias a la popularidad de Elvis y la creatividad de innumerables artistas afroamericanos.
Sin embargo no era un género que gozara de total aceptación, se divide por regiones de los Estados Unidos y había mucha reticencia al cambio. La temática preferida del folk era hablar de la situación social, de política y de la juventud que tenía que ir a la guerra sin saber siquiera en dónde era o el motivo. Dylan entra por esa puerta y rápidamente se gana un lugar gracias al apoyo de otros grandes exponentes del género, su ídolo Woody Guthrie y otro genio de la música folk de su época, Pete Seeger.
La película es larga, más de dos horas y cuarto, pero se desarrolla ágilmente si gustas de la música, también en gran medida gracias al carisma de Timothée Chalamet que logra con su interpretación que entiendas lo que vivía Dylan en esos momentos, la confusión y el hartazgo. Así como su vida sentimental y su desapego emocional. Su interpretación del controvertido personaje es bastante convincente, lo hace a la perfección, hasta llega a caer bien a pesar de lo poco agradable de su personalidad natural.
Otro gran personaje es Edward Norton en el papel de Pete Seeger, una interpretación emotiva y sentimental, llena de apego a sus raíces musicales y de empatía por un cambio generacional, de verdad genial la interpretación.
Los personajes femeninos principales son interpretados por la rubia Elle Fanning como la primera novia de Dylan, Sylvie, que tiene que vivir una de las peores etapas que son la transición de desconocido a famoso, no sin pagar el precio en el trayecto. Y la otra es Joan Baez, importante intérprete folk que sostuvo una relación tormentosa con Bob y que es interpretada por la atractiva Monica Barbaro.
La mayoría de los personajes están bien interpretados y sobre todo puntualmente dirigidos por James Mangold, apegándose a la historia real y sin llevarlos a la exageración. La cinta termina siendo una página importante de la historia de la música, esa que cambió en los años 60 y que durante poco más de medio siglo se convirtió en la preferida y el referente de varias generaciones.
Nunca he sido fan de la voz de Bob Dylan, sin embargo en sus inicios no la tenía tan descompuesta, sin embargo la importancia de su obra es innegable, su momento lo vivió y capitalizó dando material invaluable a muchos otros intérpretes.
Las nuevas generaciones podrán enterarse que hemos tenido voces que se levantan desde hace ya bastante tiempo con denuncia, antagonismo y posiciones radicales, las cuales tienen ya más de seis décadas de sonar en los aparatos reproductores de música en todo el orbe, normalmente a todo volumen.
#Cinepolis
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